La versatilidad es una de las principales ventajas del plástico de burbujas. Se puede utilizar para empaquetar una amplia gama de productos, incluidos productos electrónicos, cristalería, cerámica, obras de arte y más. La naturaleza personalizable del plástico de burbujas permite diferentes tamaños de burbujas y espesores de película, proporcionando el nivel adecuado de amortiguación para cada artículo. Tanto si se trata de objetos pequeños y delicados como de objetos más grandes y robustos, el plástico de burbujas ofrece una protección fiable.